Santa María de la Encarnación

Este templo es el más antiguo de cuantos existen en Jerez de los Caballeros ya que hay pruebas que lo remontan a la época visigoda. En su interior existe una columna invertida en la que se pude leer la inscripción “en el día noveno de las calendas de enero, de la era 594 fue dedicada esta iglesia a Santa María”. Esta fecha indicaría que fue fundada en el año 556 de nuestra era. La posición invertida de la columna en la que está grabado el epígrafe conmemorativo de la consagración de la iglesia nos indica la fecha de construcción del templo ya que este detalle o descuido jamás se hubiera tolerado en los edificios religiosos griegos o romanos.

No existen más referencias a su construcción, aunque se cree que empezó más pequeña y de modestas proporciones externas, pues, aunque el pueblo cristiano era numeroso, estaba bajo el dominio de los visigodos, que por ser arraianos no habían de mirar con buenos ojos que las iglesias católicas se alzasen con más pompa que las suyas. Luego fueron realizándose diversas ampliaciones. De todas formas, la más importante tuvo lugar en el S. XVI momento a partir del cual la iglesia ya poseería la forma actual.

En los tiempos de la dominación mahometana debió ser la mezquita donde hacían oración los creyentes del Corán. También fue la iglesia principal cuando la población cayó en poder de la Orden Templaria, quienes al encontrarse un templo que en otro tiempo había sido santuario de la Virgen María, patrona de la Orden del Temple, debieron tener gran júbilo en confirmar la consagración verificada en el siglo VI.

El edificio se construyó, de primera intención, de forma rectangular por fuera, dividido dentro en tres naves por medio de columnas cruciformes La capilla mayor está cubierta por una cúpula del crucero es de estilo renacentista, con fantástica decoración barroca, relieves con emblemas del sol, la luna, la estrella de la Natividad y el lirio de la Virgen, entre querubines y adornos de todo género. En las pechinas se distinguen las figuras en relieve que representan a Santa Ana, san Joaquín y San José, y en el anillo águilas bicéfalas (escudo de Carlos I de España y V de Alemania).
El magnífico retablo de esta capilla mayor era de talla dorada, con columnas corintias de fustes estriados y con profusión de adornos.

San Miguel Arcangel


La torre se construye entre 1749 y 1756 y es obra de Juan Alfonso de Ladera y mide 64 metros de altura.
Según manifestación expresa en su testamento, en esta parroquia, junto las cenizas de su madre quisieron descansar eternamente el adelantado de la Florida, Hernando Méndez de Soto.

Notable templo con aspecto de colegiata. Se alza en el centro del casco urbano. Su construcción debió iniciarse a finales del siglo XIV, bajo la advocación de Santiago, a raíz del establecimiento de los caballeros santiaguistas en la Ciudad, cuando Enrique II hizo merced de ella a esta Orden. La referencia más antigua se remonta a 1463.

De la primera fábrica se conserva la portada del lado del evangelio, de estilo gótico. También corresponde a la primera construcción las bóvedas de las dos capillas situadas a los pies del templo.

Su estilo es barroco, aunque en ella se entremezclen distintos elementos que responden a los diferentes periodos de evolución.

El Altar Mayor, cubierto por una cúpula, lo constituye un templete barroco de tres caras, de gran riqueza ornamental, con tallas de los cuatro evangelistas. Posee también un coro alto con voladiza tribuna dorada. La cúpula está decorada con pinturas del siglo XVIII que fueron realizadas por pintores italianos y representan a la Santísima Trinidad.

La sillería del coro es del siglo XVI de estética renacentista, está formada por dos filas de escaños decorados con pequeñas columnas adosadas, roleos, ménsulas y formas geométricas destacando el sillón del “GRAN MAESTRE”, en el cual está labrada la Cruz de la Orden de Santiago.

San Bartolomé

Data del siglo. XV – XVI, reformada en el siglo XVIII, la fachada lateral se levanta sobre una plataforma Barroca a modo de tribuna. La portada presenta formas Neoclásicas.

La fachada principal tiene una gran riqueza decorativa que le otorgan los motivos vegetales, los dinteles ondulados y sobre todo los azulejos.

Estos están decorados con discos cerámicos configurando bandas o cenefas decorativas, su estilo es Barroco.
La torre data de 1759 y es de segunda construcción ya que la primitiva se viene abajo durante el terremoto de Lisboa de 1755.

Su estilo es barroco con fábrica de ladrillo y aplicaciones de barro cocido y yesería, con revestimientos de vistosa cerámica vidriada.

Este templo está dedicado al Santo Patrón de la Ciudad. Según la leyenda, su origen se remonta a tiempos de la Reconquista, cuando los reyes de León hacían incursiones por estas tierras, entonces de moros. La fábrica actual es muy posterior, aproximadamente del siglo XV y reformada en los siglos XVI y XVII, pero aún quedan muchos vestigios de su gótica fisonomía anterior que debió iniciarse como ermita, que bajo el nombre de San Bartolomé de la Jara, se alzaba en el siglo XIII, en la parte más prominente de la población.

La iglesia parte de la pequeña capilla situada a mano izquierda en la que se encuentra actualmente la pila bautismal y la imagen de San Bartolomé. En ella existe una leyenda en letras góticas en la que se dice que su acabo de construir en 1508.
El retablo del altar mayor es obra de José de la Barrera, se realiza a expensas del Consejo y por dirección del Ayuntamiento y se coloca es 1691.

Este retablo es sencillo en sus partes, aunque bastante adornado en la composición.

Santa Catalina

Arquitectónicamente se trata de un templo barroco. Fue construida sobre otro templo de origen medieval, ampliado a partir del siglo XVI.

La estructura fue dañada por el terremoto de Lisboa de 1755 por lo que tuvo que ser reparada antes de comenzar la construcción de la torre en 1757. El autor fue Juan Alfonso de Ladera aunque le imprimió un aire barroco más neoclásica.

Se trata de un templo barroco, aunque contiene muchos elementos de corte Neoclásico.

La torre fue construida desde el año 1756 a 1772. Su altura es similar a la de San Bartolomé, 60 metros. Por encima del ventanal superior hay una inscripción del 1762.

De planta rectangular es de una sola nave que por no tener columnas en medio resulta amplísima y hermosa.

A los pies se encuentra el órgano y en las paredes de ambos muros laterales se sitúan diversas capillas abovedadas, así como otras que constituyen pequeños retablos y algunos lienzos.

El retablo del Altar Mayor es barroco, está dedicado a Santa Catalina mártir, y tiene forma de concha. Su fecha de construcción es del primer cuarto del siglo XVIII.

Recinto Amurallado

Las murallas son de origen templario, del siglo XIII, aunque parte de ese trazado está construido sobre el anterior recinto árabe, quedando actualmente 18 de sus 26 torreones originales.

Consta de un perímetro aproximado de 1.700 m. y una superficie de unas 15 Has., en donde podemos encontrar torres semicirculares, muchas de las cuales se encuentran integradas en la actual disposición urbanística de la ciudad.

La muralla contaba con seis puertas (la de Burgos, Alconchel, Sevilla, Nueva, Santiago y la de la Villa), de las que en la actualidad se conservan dos, la Puerta de la Villa y la Puerta de Burgos.

Torre del Homenaje (Tradicionalmente conocida como Torre Sangrienta)

La torre del Homenaje, es la de mayores medidas: 10,50 x 7,50 m., su planta rectangular y su situación, en la zona de más desnivel, le confieren un aspecto de robustez que no poseen las restantes. La puerta de acceso es de reducidas dimensiones, adintelada y con algún sillar, posiblemente reutilizados de época romana, según sus características. La bóveda, es de cañón apuntado y, realizada con lajas de pizarra colocadas de perfil y compactadas con abundante cal. En la única estancia de esta torre y en su cara sureste hay un vano geminado al exterior y de medio punto al interior, toscamente labrado. También existen dos aspilleras en dicha cámara, orientadas al noreste y al suroeste.

Junto a la entrada, a la izquierda, hay una escalera que comienza en caracol y, continúa luego de manera irregular, con trozos rectos y curvos hasta terminar en una especie de bóveda de horno que da salida a la terraza superior. Al igual que las restantes, la torre del Homenaje está construida con sillarejo y mampostería y sólo tiene sillares bien escuadrados en los ángulos.

Esta torre se conoce tradicionalmente como “Torre Sangrienta”, nombre legendario que se debiera acaso porque en el siglo XIV se mandó ajusticiar en ella a algunos caballeros templarios que se habrían negado a entregar la villa al rey Fernando IV, con motivo de la disolución de su orden militar.

Torre del Reloj

Según se desprende de los libros de Visita de la Orden de Santiago, a finales del siglo XV tenía función de torre del homenaje, función que desempeñaría, al menos, hasta la construcción del cuerpo que alberga el reloj.
En 1570 por acuerdo del Concejo, se ordenó reparar el tejado de la misma, debido a que las filtraciones de agua dañaban el reloj, siendo esta la primera referencia histórica que conocemos de la ubicación del mismo. Tiene planta cuadrangular. En la cámara de su primer cuerpo tan sólo hay un vano ojival geminado que se encuentra cegado. En la fachada suroeste de la torre existe una fina y pequeña aspillera, tapada hoy en día, siendo estos dos citados los únicos puntos por los que penetraba luz al interior de la torre: el primero para la cámara y el segundo para la escalera que da acceso a la parte alta.

El cuerpo que está por encima, encalado, es un añadido posterior, que hace las veces de campanario reducido en tamaño (a la manera de los existentes en las torres) y en el que destaca el popular reloj que le da nombre.
En 1710 fue sustraído por las tropas portuguesas y hasta 1739 que se compró otro, Jerez usó el de Valle de Matamoros.

La torre se remata con una imagen de Cristo con los brazos abiertos, obra de escultor Antonio León Ortega

Museo de Arte Sacro

El rico patrimonio que se conserva en las capillas, ermitas y demás templos extendidos por toda la Península Ibérica, se distingue por la belleza y calidad de sus pinturas, esculturas y las soberbias piezas de orfebrería que aguardan pacientes la mirada sorprendida del viajero bajo un espléndido manto de piedra consagrada.

Jerez de los Caballeros se exhibe ahora orgullosa en este Museo, con los tesoros sacros custodiados durante siglos en el interior de sus templos.

Para mostrar esta riqueza ha elegido uno de los edificios más representativos de la arquitectura noble: El Palacio de la Vicaría, que debe su nombre a haber sido en su día la residencia del Vicario General de la Orden de Santiago.

Sus líneas sobrias, severas y funcionales, son claro ejemplo de la tendencia arquitectónica del Barroco Español. La estructura se simplifica en sus espacios y acabados, pero se viste con la riqueza de su mobiliario, pinturas, tapices y joyas de oro y plata.

Palacios Señoriales

Casa del Sol
Palacio de Guzmán Sotomayor
Palacio de los Marqueses de San Fernando
Solar de los Condes de la Berrona
Palacio del Marqués de Selva Alegre
Palacio de Tejada-Valdeosera
Antiguas Casas Consistoriales
Casa del Bachiller Martínez de Logroño
Palacio de los Quevedo
Palacio de Rianzuela
Solar de los Condes de Casa de Ayala
Palacio de Silva y Figueroa
Palacio de la Vicaría
Palacio de los Señores de Higuera de Vargas
Casa del Corregidor
Casa de los Bazanes